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14/6/13

TOMATE, SABROSA Y NUTRITIVA MEDICINA


Actualmente, el tomate es uno de los productos más utilizados en la gastronomía y se ha convertido en un ingrediente fundamental en casi todas las culturas.

Varios de sus secretos menos conocidos son que combate el reumatismo, previene y ayuda a superar los problemas urinarios, también es bueno para la circulación de la sangre, remedia problemas hepáticos y digestivos.

Entre sus numerosas propiedades destaca su importante aporte en vitaminas A y C, hierro, calcio, magnesio, zinc y potasio. Además, el tomate cuenta con un elevado contenido de antioxidantes y previene a nuestro organismo de contraer enfermedades, como podría ser el cáncer.
Los especialistas recomiendan consumir el tomate crudo, ya que al cocinarlo puede perder alguna de sus propiedades.

¿El tomate es bueno o malo para el ácido úrico?
Si tienes el ácido úrico alto, probablemente dentro de la lista de alimentos permitidos y prohibidos en la dieta para bajarlo, el tomate se mantenga en la duda. ¿El tomate es rico en purinas?, ¿es bueno o malo para el ácido úrico?, ¿qué hay de cierto en relación a los efectos del tomate sobre el ácido úrico?

Antes de dilucidar la cuestión acerca de si el tomate es bueno o malo en la dieta para bajar el ácido úrico alto, es decir si puede pasar a engrosar la lista de alimentos permitidos o la de los prohibidos, vale hacer la siguiente aclaración:
Algunos vegetales son ricos en ciertas sustancias denominadas purinas, a partir de las cuales se forma el ácido úrico. Por tal razón, se recomienda que los mismos sean consumidos con moderación o directamente eliminados en una dieta baja en purinas.
En especial se trata de legumbres como los guisantes y las lentejas que pueden generar más de 100 mg de ácido úrico, cada 100 gramos de alimento ingerido y de verduras como las espinacas, una de las menos recomendadas en pacientes gotosos.
Sin embargo, el tomate no se encuentra entre este tipo de vegetales ya que su aporte apenas alcanzaría a 10 mg cada 100 gramos de tomates frescos consumidos, lo que lo convierte en un alimento bajo en purinas.
Por otra parte, contiene vitamina C y licopenos que disminuyen entre otras cosas, el riesgo a padecer de cáncer de próstata, además de una serie d ebeneficios que el consumo de tomate aportaría a la salud.

De allí que es hora de acabar con este mito, ya que el consumo de tomate lejos de aumentar el ácido úrico, por sus propiedades desintoxicantes,favorecería la eliminación del mismo de la sangre.



El tomate es un alimento poco energético, dos tomates medianos tan sólo aportan 22 calorías. Aproximadamente el 95% de su peso es agua, cerca de un 4% son hidratos de carbono. Se le considera una fruta-hortaliza ya que contiene mayor cantidad de azúcares simples que otras verduras, lo que le confiere un ligero sabor dulce. También es fuente importante de ciertas sales minerales (potasio y magnesio, principalmente). De su contenido en vitaminas destacan la B1, B2, B5, vitamina C y carotenoides como el licopeno (pigmento que da el color rojo característico al tomate). Estas dos últimas sustancias tienen carácter antioxidante con función protectora de nuestro organismo. Durante los meses de verano, el tomate es una de las fuentes principales de vitamina C.

Durante muchos años se ha estado prohibiendo el tomate a las personas que padecen cálculos renales debido a su contenido en ácido oxálico. Esta sustancia junto con el calcio forma sales insolubles (oxalato cálcico), las cuales precipitan en forma de cálculos o piedras. Sin embargo, su contenido en ácido oxálico es moderado (5,3 mg/100 g), similar al de muchos otros alimentos e inferior al de la lechuga (17 mg/100 g), el té (83 mg/100 g) o las espinacas (779 mg/100 g). Por tanto, se puede considerar al tomate como alimento depurativo. Además, es eficaz para tratar el estreñimiento dentro de una dieta rica en fibra. En caso de estómago delicado, debido a su acidez, su consumo puede estar contraindicado, aunque dependerá de la tolerancia de cada persona. A algunas personas no les sienta bien y esto se suele manifestar con úlceras en la boca recurrentes y eccema.

Elegiremos los tomates frescos, con la piel lisa y suave al tacto, sin reblandecimientos ni manchas en la piel ya que esto último nos indica que el producto está deteriorado. Conviene comprarlo semimaduro porque sigue respirando (madurando) durante el almacenamiento. Si se va a consumir crudo conviene lavarlo con abundante agua y unas gotas de lejía, para eliminar cualquier germen. No necesitan condiciones especiales de conservación, aunque pueden refrigerarse. Entero, se puede guardar -preferentemente en la nevera- de 6 a 8 días y en zumo natural o triturado, se conserva un máximo de dos días. Su piel y su acidez, permiten que no haya pérdidas significativas de vitaminas. El tomate crudo no resulta apto para la congelación ya que se reblandece, aunque si se pueden utilizar para cocidos, guisados y salsas.

El tomate es uno de los alimentos o ingredientes más populares en Europa, debido en parte a su versatilidad y su facilidad para combinarse bien con queso, huevos, carne y una amplia variedad de alimentos y de hierbas aromáticas.

Además del sabor, hay buenas razones para consumir tomate. Contiene vitaminas A (concretamente beta-caroteno o provitamina A), C y E (hay que consumirlo fresco para obtener esta última) y licopeno (colorante natural) de acción antioxidante, así como sales minerales.

¿Qué es el licopeno?
Los tomates constituyen una de las fuentes alimentarias más importantes de un pigmento rojo denominado licopeno, un carotenoide que les aporta su color rojo característico.
Contribuye a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer...
Numerosos estudios científicos han puesto de manifiesto que el licopeno tiene propiedades antioxidantes y que, consumido habitualmente en la dieta (10 o más tomas semanales de alimentos ricos en licopeno: sandía, salsa de tomate, uva rosada, pomelo rosado...), contribuye a reducir el riesgo de ciertos tipos de cancer, en especial el de próstata (un elevado nivel de licopeno en el plasma sanguíneo se asocia con una menor incidencia de cáncer de próstata), pero también en el de páncreas, pulmón y colon. Se ha de tener en cuenta que el plasma sanguíneo absorbe mejor el licopeno cuando éste procede de productos elaborados a altas temperaturas que cuando se ingiere una cantidad equivalente de tomates frescos. Del mismo modo, la biodisponibilidad o aprovechamiento por parte de nuestro organismo del licopeno procedente del zumo de tomate procesado con calor es mayor que la del zumo de tomate crudo. Por otro lado, aunque la salsa de tomate, también sometida a calor, es una de las fuentes mejores de licopeno, resulta más efectiva cuando se consume con un poco de grasa (aceite de oliva o de semillas).
Potencia nuestro sistema inmunológico...
En las últimas décadas, se han acumulado pruebas que avalan la existencia de una serie de acciones biológicas de los carotenoides, entre las que se incluyen, además de la actividad antioxidante, efectos beneficiosos sobre el sistema inmunológico, el control del crecimiento y la diferenciación celular y la estimulación de la comunicación intercelular. De esta forma, dichas sustancias se alzan como un importante apoyo para aliviar enfermedades carenciales y situaciones patológicas.

El tomate es un fruto en baya de la planta del tomate (Lycopersicum esculentum) de la familia de las solanáceas, a la que también pertenecen la patata, el pimiento y la berenjena.
El tomate madura en verano, aunque gracias a los cultivos de invernadero podemos gozar de él durante todo el año.

Entre las variedades más populares, destacan las siguientes:
Tomate en rama, de pequeño tamaño y piel fina, apreciado sabor y textura, además se conserva muy bien.
Tomate de pera, adecuado para elaborar conservas, debido a su sabor y aroma.
Tomate canario, muy rojo y redondo, de sabor dulce. Se suele utilizar para untar el pan de tostadas.
Tomate cherry, que tiene un sabor afrutado y se utiliza más bien como elemento decorativo de platos y en ensaladas.
Tomate verde, de color poco intenso, esconde una pulpa dura y es muy apreciado para ensaladas.
Tomate de Monserrat, de aspecto lobuloso y achatado, es muy aromático y sabroso e ideal para ensaladas.
Tomate raf, muy parecido a los de Monserrat, pero con más pulpa, también ideal para ensaladas.



10/4/13

GOJI Y ALCALINIDAD


Lycium barbarum (también catalogada como Lycium chinense ) es una especie de planta fanerógama perteneciente a la familiaSolanaceae, macrofanerófito caducifolio originario de China, pero introducido y ampliamente naturalizado en Europa. Fue descrita por primera vez por Carl Nilsson Linæus en su Species Plantarum en 1753.
Es un arbusto de seto o matorral que alcanza entre 2 y 3 metros de altura, y entre 2 y 3 metros y medio de anchura. Tiene las ramas espinosas y las hojas alargadas, enteras y algo gruesas. Las flores de color rosado o violeta, tienen un cáliz acampanado y una corola con cinco lóbulos. El fruto es una baya ovoide carnosa de color rojo o anaranjado. La propia planta y las bayas son conocidas comúnmente como Goji, bayas de Goji o cerezas de Goji.
Según algunos estudios las bayas Goji del Himalaya pueden ser de los alimentos mejores para combatir el envejecimiento de las personas. La baya Goji ha sido utilizada en china durante miles de años para mejorar la salud y la longevidad y es uno de los alimentos más denso en nutrientes sobre el planeta tierra, con su amplio rango de fitonutrientes, antioxidantes, vitaminas, y mucho más...

Las bayas Goji han ganado popularidad en los últimos tiempos con más y más personas, incluyéndolas en su dieta en sus diversas formas, ya sea secas o en jugo.
Las bayas tibetanas del Goji son unos frutos con un altísimo contenido en antioxidantes naturales siendo muy recomendables para nuestra salud, según estos estudios. Entre sus propiedades destacamos:

-Combate el envejecimiento
-Aumenta la energía
-Favorece la presión arterial
-Reduce el colesterol
-Ayuda a perder peso
-Mejora la calidad del sueño
-Mejora la calidad de la piel
-Aumenta la calidad de la vista
-Fortalece los huesos
-Refuerza el sistema inmunológico
-Ayuda a la desintoxicación del hígado

También dicen que su perfil nutricional no se encuentra en ningún otro alimento o fruta. En lo que se refiere a macronutrientes las bayas Goji son hidratos de carbono (68%), proteínas (12%), grasas (10%) y fibra dietética (10%). El valor calórico total de 100gm de bayas secas es de aproximadamente 370 kilocalorías.

Las pasas Goji contienen 19 aminoácidos, entre ellos aminoácidos esenciales. También contiene minerales y oligoelementos como calcio (112mg/100gm), potasio (1132mg/100gm), hierro (9mg/100gm), zinc (2mg/100gm) y selenio (50μg/100gm) etc. El selenio y el germanio son útiles en el tratamiento del cáncer. Vitaminas como la vitamina B1, B2, B6, C y E también se encuentran en cantidades apreciables. Contiene carotenoides incluyendo β caroteno, luteína, licopeno y xanthophyll. El contenido de caroteno es superior a la zanahoria lo que le proporciona buenas propiedades antioxidantes. Contiene también ácidos grasos esenciales como el ácido linoléico que promueve la pérdida de grasa.
Una de las principales bases en la investigación para la prevención de las enfermedades en el S. XXI, es conseguir mantener regulado, el PH de la sangre.
El cuerpo humano está en la búsqueda constante de un equilibrio en su medio interno. Una de las variables más importante que debe mantenerse de forma adecuada es el pH, una medida que indica la tendencia hacia la acidez o la alcalinidad.
Mantener el "PH de la sangre regulado", significa minimizar los riesgos de desarrollar multitud enfermedades, entre ellas, enfermedades tan importantes como el Alhzeimer, cáncer, diabetes, hepatitis, problemas cardiovasculares, artritis, etc.,

En muchos casos, el cuerpo tiende a desviarse hacia la acidez debido a la alimentación, rutas metabólicas y la actividad celular. Hay alimentos que favorecen la acidez y otros que aportan bases (álcalis). Y en la dieta de la gran mayoría abundan los del primer grupo. El exceso de ácido en el cuerpo interfiere con el funcionamiento normal de éste, sin olvidar otros agravantes como la vida sedentaria, una oxigenación escasa y las emociones negativas.
La nutrición adecuada estimula el sistema inmune y erradica condiciones crónicas, según estudios del doctor Marcial Vega. Un programa adecuado de nutrición puede acelerar la desaparición de tumores cancerosos, aminorar las complicaciones de la quimioterapia y limpiar el organismo para reducir las posibilidades de que el cáncer regrese. “Las personas que desarrollan cáncer están ácidas. Y esta prueba permite ver cuánta acidez hay en la sangre. Todos tenemos ácido en el cuerpo pero lo expulsamos en la orina, el sudor y la excreta. Cuando hay exceso del ácido que producimos normalmente es que hay problemas. Dependiendo del historial de salud de la familia, si hay artritis el ácido se come la coyuntura, si es osteoporosis el ácido se come el hueso”.
Para saber cuán ácida o alcalina está la sangre, el doctor Marcial Vega realiza en su oficina una prueba de sangre de alta resolución, a través de la cual se detectan también bacterias, hongos, virus, deficiencia o exceso de vitaminas, parásitos, anemia y la condición del sistema inmunológico.




No obstante, y para no pecar de ingenuos, hay que tener en cuenta otros estudios efectuados sobre este denominado "superalimeto", como el del director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada, Emilio Martínez de Victoria, según el cual las bayas del Goji no tienen ninguna propiedad beneficiosa probada en estudios científicos extensos de intervención clínica en humanos. Contienen los mismos nutrientes que las frutas y las verduras tradicionales, salvo ese importante efecto placebo que le añaden los nuevos pícaros y propagan los ingenuos.

Y también hay que tener cuidado con su procedencia y almacenamiento, pues se han detectado muchos productos tóxicos en ellas: LINK

Y hay que recordar que se puede alcalinizar el organismo con métodos suaves y tan naturales como la alimentación, la meditación y el ejercicio, y no siempre hacer depender el éxito de nuestra salud de elementos externos como los llamados "superalimentos", que pueden ser muy beneficiosos, pero no imprescindibles, y en cualquier caso no son la panacea a todos los males.

Así que seamos honestos con nosotros mismos, seamos actuantes en lugar de pacientes, y escuchemos a nuestro cuerpo, amémoslo y cuidémoslo, que es el que tenemos.



19/2/13

ALFORFÓN O TRIGO SARRACENO




El alforfón o trigo sarraceno es un grano que aúna proteínas de buena calidad, vitaminas y minerales y un sabor intenso. Con su harina se elaboran las crepes más auténticas.

Un súperalimento caído casi que en el olvido como tantos otros, vuelve hoy a estar cada vez mas vigente gracias a sus grandes virtudes

Aunque hay constancia desde el neolítico de la existencia del trigo sarraceno en Europa, su domesticación como alimento se produjo en la provincia china de Yunnan, al sur del país, en la que se conservan restos datados hacia el 2.600 a.C. Aquí lo llamamos alforfón, del árabe al fur fur, o bien trigo sarraceno, debido probablemente a que lo trajeran los cruzados. Pero aunque se le llame trigo,esta preciosa planta no es un cereal.
En realidad el Fagopyrum esculentum es una planta herbácea que pertenece a la familia de las poligonáceas, al igual que la acedera, el ruibarbo o la bistorta.
En Asia siempre ha sido apreciado por su valor nutritivo y de hecho es más caro que los cereales. Hoy son esas propiedades nutricionales y sus beneficios para la salud los que lo están poniendo de nuevo de actualidad. Es un alimento del pasado con mucho futuro.

Equilibrado y protector
El alforfón es un excelente ejemplo de calorías de calidad, sanas aunque abundantes, y por tanto merece un hueco en nuestros menús.
Proteínas vegetales de calidad.
Otros cereales tienen proteínas deficitarias en varios aminoácidos que limitan su aprovechamiento, entre ellos la lisina. Las proteínas del alforfón, que sí contienen este aminoácido, se aprovechan en un 74%, lo que supone más de 9 gramos reales por cada 100 gramos.
Sin gluten.
La otra ventaja de las proteínas del alforfón es que están libres de gluten, lo que las hace aptas para celiacos. Pocas grasas.
El contenido en grasas es bajo (1,7%) y además estas tienen un perfil saludable, al tratarse en su mayor parte de ácidos grasos monoinsaturados, en particular el oleico, y poliinstaturados.
Rico en vitaminas y minerales.
En cuanto a vitaminas destaca su aporte de las del grupo B, particularmente B2, B3, B5, B6 y ácido fólico o B9. De entre los minerales es una excelente fuente de manganeso, magnesio, cobre y fósforo, además de aportar cinc, potasio, hierro y selenio.
Protección antioxidante. Además, contiene pequeños tesoros en forma de flavonoides, entre los que destaca la rutina, que ayuda a regular el colesterol y a prevenir la hipertensión arterial.

Cómo prepararlo
Su preparación básica es fácil y rápida, aunque algunos recomiendan un remojo previo. Bastará con hervirlo en agua, leche, caldo o lo que se quiera con una pizca de sal entre 15 y 20 minutos. Necesita el doble de su volumen de líquido y su textura siempre es firme aunque el grano esté abierto.
En general combina bien con casi cualquier ingrediente: verduras, setas, cereales y legumbres, pero particularmente bien con lácteos de sabor suave.
Una de las recetas más famosas son las galettes y las crepes bretonas. Si se quiere experimentar con el pan en un principio no conviene superar el 20% o 30% de harina de alforfón. El sabor es intenso y al pan le costará crecer.

Luciano Villar (cocinero)
http://ecocosas.com

5/2/13

GERMINADOS: LA MARAVILLA DE LA VIDA.



La germinación es una autentica alquimia de la vida, en la que podemos obtener un inmejorable alimento nutritivo y vital. Se trata de alimentos vivos de primer orden donde las secas y duras semillas de naturaleza ligeramente ácida para el organismo, se convierten en brotes tiernos alcalinos, muy ricos en enzimas digestivas, vitaminas, aminoácidos, clorofila y minerales muy asimilables, que ayudarán a mantener nuestro equilibrio ácido-base.

La capacidad desintoxicante de los germinados es suficiente razón para adoptar la costumbre de incluirlas en el menú cotidiano, y más si se vive en grandes urbes o focos contaminantes. A esto se suma el gran poder de regeneración que poseen las plantas en su nacimiento. Las plantas a esta corta edad poseen cualidades revitalizantes y regenerativas únicas que ayudan a mantener y recuperar la salud, depurando el organismo. Serán grandes aliadas para revitalizar el eco-sistema digestivo y obtener una alimentación saludable.

A modo orientativo, al germinar la semilla las proteínas se convierten en aminoácidos, los carbohidratos son modificados en azúcares simples, las grasas en ácidos grasos, los minerales se hacen mas asimilables y las vitaminas se desarrollan formidablemente durante la germinación. Por ejemplo en la soja el contenido de vitamina A se duplica en 48 horas, en 54 horas aumenta un 280% y en 72 horas un 370%. La vitamina C del trigo germinado aumenta un 600% en los primeros días de germinación y la vitamina E se triplica en cuatro días.

Se deben evitar las semillas partidas y las muy procesadas que pueden estar irradiadas y tratadas con sustancias químicas. Es conveniente optar por las de cultivo biológico y comprobar que efectivamente germinan todas o casi todas. La tasa de germinación no debería ser inferior al 90% para una semilla ecológica.

Los brotes de la familia de las Solanáceas tienen componentes que son tóxicos para los seres humanos y hay que evitarlas. Entre ellas se encuentran las de berenjenas, todo tipo de pimientos y tomates...

Podemos germinar fácilmente para empezar, semillas de buena calidad biológica como; Alfalfa, soja, trigo, fenogreco, lentejas, garbanzos, girasol, cebada, maíz, guisantes, calabaza y sésamo entre otras.

Hay que entender las necesidades de las semillas para germinarlas de forma sana.
Un equilibrio entre humedad y aire es lo ideal una vez que empiezan a brotar después del remojo inicial. En esta primera etapa de crecimiento los brotes absorben el agua por evaporación del medio circundante o sustrato, que en este caso es la propia aglomeración de semillas. Entonces es importante que las semillas estén siempre húmedas pero sin encharcamientos y que tengan un aporte de aire suficiente y una temperatura entre 20 y 35ºC.

Hay que evitar un grave error que se comete a menudo al empezar a germinar las primeras veces. Este es, dejar las semillas en remojo demasiado tiempo y o con agua muy fría, lo que produce un principio de putrefacción del que es difícil salir sano si eres una semilla. En caso de remojo demasiado largo se desarrollan procesos anaerobios (podredumbre) y pueden liberarse sustancias toxicas.

Si fuésemos semillas solo querríamos rehidratarnos para empezar el ciclo de germinación, osea, dejar las semillas previamente lavadas en un recipiente con al menos tres veces su volumen de agua tibia (a no mas de 30ºC.) hasta que están hinchadas, lo que puede llevar de pocas horas hasta un día dependiendo del tipo de semilla. Si se observa que han absorbido el agua se le pone más.

El agua utilizada, mejor si es de manantial que del grifo. (Si es del grifo, se deja reposar unos 2 días en una jarra o recipiente cubierto con un paño para asegurar que se evapore el cloro o se hierve 10 minutos y se deja enfriar). El color azul en los recipientes además de proteger al agua de la luz directa le confiere cualidades que la activan y mejoran la evaporación del cloro manteniendo mejor el oxigeno. También beneficia poner el agua al sol un rato para que se recargue con las energías de la luz del astro.
Ante cualquier duda sobre la potabilidad hervir el agua.

Generalmente hay que tirar el agua del remojo que contiene gran cantidad de purinas y sustancias bloqueantes que hicieron su papel mientras la semilla estaba en su letargo seco. En su estado natural estos desechos nutren la tierra, pero en un recipiente se pueden convertir en un impedimento para la germinación y son poco deseables para el consumo humano.

Tendremos en cuenta que las semillas una vez germinadas se convierten en plantitas cada vez mas grandes y dependiendo del tipo de germinado su volumen aumenta considerablemente. Por ejemplo una germinación de alfalfa con una cucharada sopera de semillas, llenará el volumen de un recipiente de litro fácilmente, ya que lo que se busca es la planta en su inicio con su raíz y el tallo con los cotiledones verdes (las primeras hojas que salen de la semilla)
Mientras que en la mayoría de legumbres y cereales, habitualmente se desea que brote el inicio de la raíz unas tres o cuatro veces la longitud del grano y se prefiere consumir antes de que salga el tallo.

En consecuencia, hay que evitar poner demasiadas semillas y si vemos que empiezan a estar apretadas lo razonable es separar una parte en otro contenedor o consumirlas.

Es interesante separar las cáscaras de las semillas una vez germinadas ya que estas no son mas que celulosa que en grandes cantidades pueden ser una carga para la digestión. Para ello los germinados se colocan en una cubeta con agua. las cáscaras tienden a flotar y se recogen en la superficie con un pequeño colador, mientras que los brotes se van al fondo.

Los germinados bien escurridos se conservarán varios días en la nevera. Aun teniendo en cuenta las condiciones adecuadas de higiene de los utensilios y los factores adecuados para el cultivo a veces no se obtienen resultados satisfactorios y la germinación se deberá desechar. Esto no debe desanimarnos. Los motivos de que esto ocurra pueden ser desde una semilla de mala calidad, influencias personales, influjos astrales especiales y radiaciones telúricas o electromagnéticas. Puede ser conveniente cambiar de ubicación los cultivos o tomarse las cosas con mas calma.

Trabajar siempre de la forma mas higiénica posible y desinfectar a fondo los recipientes utilizados antes de volver a usarlos. El uso de vinagre o una escaldada final asegura una buena limpieza.

Métodos de germinación:

Método de germinación en tarro de cristal

Lavamos las semillas y las ponemos en agua tibia (25 a 30ºC.), durante 24 horas generalmente, de manera que estén cubiertas. Pasado este periodo retiramos todas las que floten aun siendo empujadas hacia abajo, señal de que no son aptas. Igualmente se retiran las que no se han hidratado (esto suele suceder con algunas legumbres)

Escurrimos las semillas hidratadas y las dejamos dentro del frasco tapando la boca con un paño con en un lugar oscuro a temperatura que ronde los 25 grados (de 20 a 35 germinaran normalmente, a mayor temperatura más rápido) con el recipiente inclinado en oblicuo y boca abajo, así el agua se escurre bien. Siempre de manera que entre aire.

Hay que remojar las semillas cada día dejándolas como se ha explicado hasta que alcancen el desarrollo deseado, entre 5 y 7 días normalmente.

Pasado el tiempo de germinación y en el caso de semillas que desprenden la cáscara, retirar todas las cascaras que podamos a mano o sumergiéndolas en agua y con un colador pequeño atraparlas.

Colocarlas en un recipiente que respire o envueltas en un paño y ponerlas en sitio fresco hasta su utilización.

Método de germinación por goteo.

Una buena manera de simplificar la tarea de germinar las semillas.
En mi propia experiencia he desarrollado un sencillo método para simplificar aun más el trabajo de germinar, pudiendo dejar los germinados sin la atención periódica de remojar y escurrir, incluso durante varios días. Este método se basa en aplicar un pequeño y constante goteo sobre un germinador colocado encima de un recipiente que recoge el agua escurrida. El agua si es clorada mejor dejarla en reposo un día antes de utilizarla.

El germinador puede comprarse o fabricarse utilizando recipientes de barro agujereados o utilizar escurridores o coladores que se puedan acoplar unos encima de otros. Con varios recipientes podemos cultivar diferentes variedades de semillas para hacer los germinados

Para ello prepara un botellón con un grifo en su base colocado en una estantería sobre el germinador. Este botellón que puede ser redondo o cuadrado se puede comprar en algunas tiendas de menaje y decoración casera o puede fabricarse colocando un grifo o un gotero pinchado en un recipiente de polipropileno, barro, etc. evitar el PVC.
Un goteo se puede conseguir si disponemos de un grifo cerca, aplicándole una manguera con un gotero para riego, pero si el agua es clorada es mejor usar un recipiente con agua reposada.

El grifo se regula justo para que vierta un leve goteo sobre el germinador. El agua escurrida se recoge en un recipiente con suficiente capacidad para retener el volumen de agua del botellón o se conduce a un desagüe de la casa o a la huerta o el jardín....
Esta agua es adecuada para regar las plantas aportando enzimas que regeneran la tierra y nutren a los vegetales.

Este método es mas rápido que en bote, si se hace con semillas remojadas previamente de 8 a 12 horas. Las semillas tendrán el agua renovada y aire necesarios sin estar pendiente de ellas. El calor como en las germinaciones en bote hay que tenerlo en cuenta como factor importante. Una buena temperatura (20 a 35ºC.) garantizará el éxito con cualquier método utilizado. En cuanto a los insectos hay que evitar que se introduzcan colocando una tapa de rejilla de acero o una malla de fibra natural sobre el germinador, si este no tiene una tapa perforada adecuada.

Se podrán germinar distintas semillas a la vez ocupando un espacio relativamente pequeño.

La limpieza es mas sencilla.

La luz no estará tan disponible cuando se pretendan germinaciones ricas en clorofila. Aunque algunos germinadores comerciales son de plástico transparente.

(Método relatado por Ander Uederra. Miembro de Nutribiota.net)

25/1/13

ABUSOS Y CARENCIAS DE LA ALIMENTACIÓN ACTUAL



En la actualidad nos encontramos ante un gran distanciamiento de la alimentación tradicional o la saludable dieta llamada mediterránea. Nos encontramos ante una alimentación caracterizada por excesos en macronutrientes y por importantísimas carencias de micronutrientes esenciales para la Vida.

LA GRAN PARADOJA: “Desnutrición y déficit de micronutrientes en la cultura de la abundancia y la sobrealimentación de los países del primer mundo, y como resultado las llamadas enfermedades de la civilización”

Hoy comemos mucho y de escaso valor nutritivo. Con lo que se produce una sobrecarga metabólica que provoca el llamado síndrome metabólico, que altera sistemas y funciones orgánicos como el cardiovascular o el metabolismo glúcido-lipídico. Una sobrecarga a nuestra fisiología global, que altera entre otros, el proceso digestivo, afectando a la mucosa, a la flora saprofita, produciendo un agotamiento de glándulas e insuficiencia de enzimas digestivas, digestión insuficiente de ciertos alimentos, provocando malabsorción de nutrientes a nivel intestinal... Una intoxicación de nuestro organismo, y desequilibrios bioquímicos de funciones orgánicas como del sistema nervioso, la sexualidad o la depuración, del metabolismo, llevando a estados prepatológicos por las carencias de nutrientes.

EXCESOS DE LA ALIMENTACIÓN ACTUAL:

Alimentos desnaturalizados, desvitalizados: alimentos procedentes de una industria agroalimentaria cuyo único objetivo son los beneficios económicos y el incremento del rendimiento por hectárea. Son alimentos refinados, conservados, procesados, cargados de toxinas por la utilización masiva de abonos, pesticidas, tóxicos veterinarios como antibióticos y hormonas, aditivos como conservantes o colorantes…

Alimentos manipulados genéticamente.

Alimentos precocinados.
Exceso de alimentos hipercalóricos pero pobres en nutrientes vitales.
Consumo excesivo de alimentos de origen animal: Carnes, lácteos, pescados y derivados.

Produciendo procesos como la acidificación del medio interno, proliferaciòn de la flora de putrefacción, suponen una sobrecarga de grasas saturadas, con sus consecuencias a nivel cardiovascular, además de estar cargados de toxinas como hormonas, antibióticos, metales pesados como mercurio de la contaminación del mar...

Exceso de tóxicos debido al uso masivo como ya hemos citado de agroquímicos, de aditivos alimentarios y tóxicos veterinarios, como plaguicidas, conservantes, colorantes, hormonas…

Otro factor importante que aumenta la carga tóxica de los alimentos es la contaminación medioambiental, por la industria química.

Exceso de café, alcohol y la sal.

Hidratos de carbono simples: Cereales y azúcares refinados, manipulados industrialmente, procesados, desprovistos de sus nutrientes esenciales y desvitalizados.

Los encontramos en el arroz, pastas, pan blancos, pastelería, azúcar blanco, zumos y refrescos industriales…

Grasas saturadas de origen animal: carnes, lácteos, quesos, mantequilla y derivados. Y ácidos grasos trans de aceites vegetales industriales, manipulados, obtenidos por calor, con disolventes... muy utilizados por la industria en la manufactura de alimentos como precocinados y bollería y por la hostelería. Grasas como las margarinas en las que encontramos el peligro de saturado y trans.

CARENCIAS DE LA ALIMENTACIÓN ACTUAL:

Alimentos vivos, frescos, con nutrientes esenciales, biológicamente activos, procedentes de agricultura biológica. Consumo insuficiente de alimentos de origen vegetal, frescos y crudos, verduras, hortalizas y frutas frescos, de la estación. Cereales integrales, con su germen, completos en todos los nutrientes esenciales. Endulzantes sanos: miel y azúcar integral. Grasas de origen vegetal, aceites 1ª presión en frío y semillas oleaginosas, como los frutos secos: nuez, pipa de girasol, calabaza, aceitunas y el aguacate.

Carencias de fitoquímicos, cuyo papel es esencial ya que intervienen en todos los procesos bioquímicos metabólicos, de todos los sistemas orgánicos, con importante función en la obtención de energía, desintoxicación, balance antioxidante-radicalar, función anticancerígena…

PLAN DE ACTUACIÓN GLOBAL:

En la actualidad la vanguardia en las investigaciones científico-médicas confirman la gran evidencia: Una alimentación consciente y saludable es esencial para mantener y restaurar la salud.

La piedra angular de la terapéutica naturista es la corrección dietética.


19/11/12

DESEQUILIBRIOS DE LA CALIDAD NUTRICIONAL ACTUAL



La calidad nutricional de los alimentos de hoy se ve alterada por múltiples factores
que abarcan desde el modo de producción, cultivo, al de conservación, envasado, distribución y también nuestro modo de cocción.

Nuestra alimentación se caracteriza por abusos y carencias, debido a que las necesidades actuales de nutrientes no se corresponden con la ingesta real y biológicamente se explican los hoy frecuentes estados prepatológicos como astenias, nerviosismo, alergias y depresiones, diabetes, procesos cardiovasculares e hipertensión…

Factores que causan, Y acentúan la baja calidad NUTRICIONAL:

La BAJA CALIDAD DE LOS ALIMENTOS

Los métodos de cultivo agrícola afectan negativamente a la calidad de nuestros alimentos.

Genera unos alimentos caracterizados por una carga tóxica química y carencias en nutrientes esenciales. El objetivo es producir y no importan las herramientas que se utilicen: agroquímicos como pesticidas, herbicidas, fertilizantes químicos, etc. Todos ellos tóxicos.

La agricultura moderna ha modificado la composición del terreno, ha empobrecido los suelos lo que repercute en los nutrientes que componen al alimento. El empobrecimiento en minerales es de aproximadamente el 68% desde los años setenta.

Gran parte del terreno agrícola, por su sobreexplotación, contiene muy poco selenio, éste es un mineral protector contra las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, y se ha demostrado que quienes viven en regiones cuyo suelo posee bajo contenido en selenio, presentan mayor riesgo de tener estos procesos.

La industria alimentaria y los procedimientos modernos de producción, conservación y almacenamiento agravan la pérdida de la calidad nutricional del alimento, de nuevo por pérdidas de nutrientes esenciales e incremento de la carga tóxico-química por el uso de aditivos alimentarios como conservantes, colorantes o saborizantes.

La industria alimentaria nos ofrece alimentos desnaturalizados, desvitalizados, manipulados que han sufrido graves pérdidas de nutrientes, un producto que carece de micronutrientes esenciales como los minerales o vitaminas o los tienen en cantidades muy reducidas. La vitamina E, que ejerce una gran función antioxidante-protectora de las demás vitaminas y ácidos grasos insaturados esenciales, es termosensible a la acción del calor o la luz.

Se producen grandes pérdidas de vitamina E en el proceso de obtención de los aceites cuando interviene el calor o por su mal envasado y la acción de la luz. Su deficiencia tiene consecuencias complejas a nivel del equilibrio vitamínico, con otros nutrientes como de los ácidos grasos tanto en un alimento como en nuestro organismo. Por ello, la única garantía de que un aceite nos aporte ácidos grasos insaturados y vitamina E, es que haya sido obtenido por presión en frío y que este envasado en una botella opaca.

Hoy nos encontramos con modernas y nuevas tecnologías en la alimentación, cuyos efectos a corto y largo plazo se desconocen, como la irradiación sistemática de los alimentos o las atmósferas controladas como método de conservación. ¿Qué consecuencias puede traer la generalización de procedimientos de conservación por irradiación sobre los que tanto discrepan las diversas legislaciones nacionales? El objetivo de todos estos procesos es aumentan la rentabilidad del producto, pues muchos de ellos por ejemplo evitan que se enrancien.

La calidad de la nutrición es un factor esencial como aporte de nutrientes indispensables para la bioquímica corporal y porque esta alimentación industrial, caracterizada por los tóxicos químicos como los aditivos alimentarios o los conservantes, añadidos durante el procesamiento o los agroquímicos como los pesticidas, aumentan las necesidades de antioxidantes o de cofactores enzimáticos para las reacciones de desintoxicación. La carga tóxico-química de la alimentación moderna es enorme, cerca de 250 pesticidas y herbicidas, unos 60 de los cuales están reconocidos como cancerígenos.

Una alimentación donde predominan los azúcares y cereales refinados aumentan las necesidades de micronutrientes como las vitaminas del grupo B y el cromo para preservar el equilibrio glúcido-lipídico del organismo. Esta alimentación además comporta trastornos clínicos de disglicemia: hipo-hiper y provoca trastornos degenerativos, crónicos.

Los métodos de cocción o la preparación culinaria, aumentan la carencias de nutrientes del alimento. La cocción prolongada de legumbres, oxida y destruye las vitaminas E, vitamina C vitaminas B. Las verduras cocidas, raspadas, peladas...dejan en la cacerola o el fregadero las vitaminas solubles B y vitamina C, así como la mayor parte de sus minerales.

El horno y el microondas alteran la vitaminas, sobre todo la vitamina B6.

El vapor suave y la cocción a baja temperatura, son los que conservan mejor los nutrientes.

Por ello se recomienda el aumento del consumo de alimentos crudos, como las ensaladas.

Calidad del medio ambiente y estilo de vida

El medio ambiente industrial en el que vivimos, crea unas condiciones de toxicidad de más relevancia según se viva en una ciudad o en el campo. La contaminación ambiental por las industrias químicas, los materiales de construcción, transporte, los plásticos, los productos de limpieza, las radiaciones, los agroquímicos…que van contaminando el aire, el agua y los suelos. La calidad del medio ambiente debe ser uno de los objetivos de la ecología nutricional moderna, que no quiere un retorno ilusorio al pasado sino que propone una reflexión sobre los medios de producción: cultivo, conservación... capaces de asegurar un equilibrio nutricional adecuado. Por nuestro estilo de vida actual industrializado, como la contaminación del aire que respiramos, por ejemplo, aumenta los requerimientos de micronutrientes antioxidantes, como la vitamina E y vitamina C, selenio y aminoácidos azufrados, que balancean la enorme carga tóxica a la que nos exponemos. Una exposición continuada a la luz artificial aumenta las necesidades de vitamina E, fundamental en la fertilidad, el metabolismo fosfocálcico, el crecimiento y prevención del raquitismo y la osteoporosis. La falta de luz en las ciudades con atmósfera contaminada impiden que la luz nos llegue a la piel y se produzca la síntesis de vitamina D a nivel cutáneo. La diferencia entre nuestro mundo y el de nuestros abuelos estriba en la calidad de nuestro medio ambiente, las características del aire, el agua y los alimentos. Es enorme la influencia de la cultura y la sociedad: sus valores y creencias, la educación sobre el cuidado de la salud, la reducida actividad física, la actividad laboral, los hábitos tóxicos, el factor que caracteriza a nuestro sistema: el estrés…

Los regímenes alimenticios agravan las carencias y desequilibrios. Las dietas para adelgazar, la cultura de los light, mil y una dieta para perder celulitis, el ácido úrico o el colesterol, todos estos regímenes hipocalóricos, hipolipídicos o hipoglucidicos inducen carencias de vitaminas A, vitamina E y vitamina C y de minerales: magnesio, calcio, potasio, cinc y hierro. El consumo excesivo de fitatos, por el consumo de salvado de trigo aislado para solventar el estreñimiento, al ser un secuestrador de nutrientes, induce a carencias de minerales, especialmente de cinc e hierro.

Los hábitos tóxicos.

El tabaco, sus alquitranes y el humo activa o pasivamente ataca a los órganos digestivo y respiratorios, están mas que demostrados los efectos cancerígenos del tabaco. Un cigarrillo consumido requiere 30 mg de vitamina C para la compensación metabólica, cuando la necesidad diaria de vitamina C esta entre los 50-100 mg diarios. El alcohol, toxico del hígado y páncreas, afecta a todos los órganos digestivos, reduce la absorción y biodisponibilidad de micro nutrientes, favoreciendo las carencias de vitaminas B1, B3, B6, B9 y B12, calcio, magnesio y cinc.

Todos los tóxicos y drogas provocan oxidación radical. En cambio los vinos de buena calidad, artesanales tomados en dosis aproximadas de dos vasos al día aportan taninos, vitaminas y minerales.

Las bebidas excitantes como el café, el té, las especias en cantidades excesiva provocan inflamación de órganos y mucosas digestivos que inducen trastornos en la absorción de nutrientes. Además el café y el té son secuestradores de minerales.

El consumo habitual de ciertos medicamentos y el peligro de la automedicación, como los antibióticos, los antiinflamatorios y los laxantes, entre otros, modifican la absorción a nivel de la flora intestinal, que se reduce por la toma de antibióticos de gran espectro y no puede realizar la síntesis de las vitaminas del grupo B, además actúan como agentes quelantes de magnesio y tienen un efecto radical. Por ello cuando se sigue un tratamiento, se recomienda tomar antioxidantes como betacarotenos, vitamina C, E y selenio.

La ingestión de hormonas, como los anticonceptivos orales aumentan las necesidades de vitamina B6 piridoxina, vitamina B2 rivoflavina, vitamina C, folatos y cinc.



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